Una vista aerial del humedal de La Conejera

La restauración de los sistemas hidrosociales en los bordes sur y norte de Bogotá, Colombia

Se considera Bogotá, la capital de Colombia, el metropolis urbano más desarrollado del país. Desde los 1970s el crecimiento urbano acelera a gran velocidad debido a la masiva migración rural-urbana y el desplazamiento forzado. La consecuente expansión urbana ha impactado drásticamente a los ecosistemas estratégicos, las áreas protegidas y las tierras agrícolas de las que los ciudadanos dependen para su sustento y su bienestar.

Debido a la configuración geográfica de Bogotá, este crecimiento imprevisto ha impactado principalmente a los límites sur y norte de la ciudad. Los dos bordes periurbanos se caracterizan por dos ecosistemas importantes que tienen una función estratégica para la regulación del agua: el bosque altoandino y los humedales de los terrenos inundables. Sin embargo, la expansión de los asentamientos, la minería y la contaminación de los cuerpos de agua circundantes han favorecido a la degradación de estos ecosistemas y sus servicios.

Lecciones aprendidas

  • Involucrar a las comunidades en la toma de decisiones sobre las intervenciones de SBN que se llevan a cabo en sus territorios exige más tiempo y energía que los enfoques descendentes; sin embargo, es clave para reforzar el sentimiento de propiedad de la comunidad y aumentar la probabilidad de alcanzar los objetivos fijados.

  • Las SBN pueden contribuir a las transiciones periurbanas ayudando a consolidar la relación entre la naturaleza y los seres humanos, lo que puede evitar la nociva expansión urbana y conducir así a formas de urbanización más sostenibles.

  • Es importante reconocer e integrar los procesos que ya están liderando las comunidades locales en los territorios de intervención, así como sus propias narrativas respecto a las SBN.